artista

Esther Frugac

transdisciplinar

Lxs                  

Nadies  I

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba. Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos. Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no profesan religiones, sino supersticiones. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Eduardo Galeano, El libro de los abrazos. Los nadies (2015)  

¿Quiénes son esas hordas de encapuchados pululando por llanuras sin fin?

T. S. Elliot, La tierra baldía. Lo que dijo el trueno, 1922

Prosopopeya

1. f. Ret. Atribución, a las cosas inanimadas o abstractas, de acciones y cualidades propias de los seres animados, o a los seres irracionales de las del ser humano.

¿Qué diría el enemigo en su inminente derrota?:

Desde ese cielo extraño y lívido,

como tu destino atormentado,

¿qué pensamientos a tu alma vacía descienden?,

responde, libertino.

— Insaciablemente ávido

de lo oscuro y de lo incierto,

no me quejaré como Ovidio

expulsado del paraíso latino.

Cielos destrozados como arenales,

mi orgullo en vosotros se mira;

vuestras vastas nubes enlutadas

son los coches fúnebres de mis sueños,

y vuestros fulgores son el reflejo

del infierno donde mi corazón se queja.

Horror simpático, Las flores del mal.

Charles Baudelaire. 1857.

Lxs                   

Nadies  II

Altar: de origen latín altare, de altus significa elevación.

La tragedia se representa en los retratos de los muertos y olvidados.

La pérdida y desaparición de las personas perpetúa el vacío de las imágenes que las representan, pero estas sirven como un altar.

El llanto

Siguiendo los caminos de la derrota, no paramos de llorar las tragedias y repetirlas. Aquí se acerca el final, la destrucción y el dolor más absoluto. No cabe el olvido, pero necesitamos que quepa la redención para, por favor, resurgir.

La obra, profundamente política, cuestiona y critica el activismo postmodernista, siendo este arte lo normativo y la representación como tal lo contra-normativo.

El proyecto rechaza la idea del activismo en el arte contemporáneo, pero abraza fervientemente el hecho de que el arte puede ser conductor o mecha. Aunque la obra critique la tendencia documental postmoderna, considera que necesita ese vestigio documental: la búsqueda de archivo para trascenderlo en un museo de arte, sobre todo siendo la hiper-racionalidad esencial en nuestro contexto actual. Sin emociones no existiría activismo, y sin fantasmas a los que llorar no existiría nada por lo que luchar. 

Priorizar la sensibilidad es necesario y urgente. 

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Fernando M. C.